martes, 31 de enero de 2012

La felina vallecana

Hoy hace siete años que se encontró muerta en su domicilio a Azucena Martín-Dorado Calvo. Ella fue la primera mujer española que cantó heavy metal. Su personalidad y su voz hicieron que fuera (y sigue siendo) muy, muy admirada. Aquellos que tuvieron la suerte de verla en directo aún recuerdan sus trepidantes directos.

Azuzena, alcanzó la fama como cantante del grupo Santa, pero el grupo acabó disolviéndose y Azuzena intentó continuar con su carrera en solitario. Los productores intentaron cambiar su estilo, suavizarlo dándole un giro hacia el pop, algo así como Luz Casal, pero esto no funcionó. Sin embargo, en 1989 edita con sus propios recursos y de manera independiente "Liberación", disco en el que regresa al rock duro, pero el cual no logró mucha acogida entre público.
Agotados sus recursos económicos y anímicos se retiró de la música y pasó a dedicarse a la hostelería, montando un bar en Alicante, donde se retiró de la vida pública.


El 31 de enero de 2005 es encontrada muerta en su propio domicilio cuando iba a volver a la vida musical activa bajo el nombre de SANTAZUZENA.


Era una tía con carisma, talento y desparpajo. Sabía como nadie llenar un escenario y sabía cómo bandear con aplomo, gracia y mucho cachondeo a los muchos heavys cazurros que iban a sus conciertos a gritar: "las tetas, las tetas...". Tristemente, creo que en parte fue demasiado estereotipada por lo medios y por la prensa heavy de aquella época, y sólo una parte relativamente pequeña de su capacidad como artista fue apreciada en su momento. No ha vuelto a haber otra como ella.


Escena de la película "Los zancos" de Carlos Saura del año 1984 interpretando la canción "Sin compasión":



Azucena con Santa:


Azucena en solitario:

domingo, 29 de enero de 2012

Hitler está vivo



Este cortometraje de Alex de la Iglesia de tan solo dos minutos uestra una entrevista a Hitler en 1970.



viernes, 27 de enero de 2012

Los Monty Python se reúnen para una película de animación

Esta sí es una noticia con la reunión de un grupo británico que verdaderamente merece la pena, no como aquella vez que intentaron resucitar The Police. Según informa Variety, los Monty Python volverán a trabajar juntos en Absolutely Anything, una película combinación de animación con acción de carne y hueso que ha co-escrito y dirigirá Terry Jones (La vida de Brian, El sentido de la vida). Desde luego, se echará mucho de menos la presencia de Graham Chapman, fallecido en 1989, pero la posibilidad de tener juntos al resto de los Python en un mismo largometraje ya es motivo de regocijo. Según Jones, "no es una película Monty Python, pero sí tiene su sensibilidad".

El filme cuenta la historia de un grupo de alienígenas que conceden a un terrícola con el poder de hacer "cualquier cosa". Terry Jones y su coguionista Gavin Scott llevan de 20 años trabajando en el proyecto. Los Python se encargarían de poner voz al grupo de aliens; Jones ya cuenta con John Cleese, Michael Palin y Terry Gillian, por lo que sólo falta la incorporación de Eric Idle. Por otro lado, también están en conversaciones con Robin Williams para que dé voz a otro personaje, un perro hablador que, presumiblemente, demostrará más racionalidad que los atolondrados extraterrestres. Eso no es todo, pues el cómico norteamericano también interpretaría a un pomposo personaje francés reminiscente del inspector Clouseau.

Esperamos que la cosa salga adelante y a Jones le dé tiempo a ponerse con la película mientras prepara una prometedora adaptación operística del poema absurdo The Owl And The Pussycat de Edward Lear, que se representará en barcas sobre el Támesis durante los Juegos Olímpicos de Londres 2012.


Fuente: CINEMANIA

jueves, 26 de enero de 2012

La vida de Buda

Aquí os dejo una completa revisión de la existencia terrenal de Gautama Buda, y su legado espiritual en una religión que busca rescatar lo mejor de la humanidad en medio de las más convulsionadas épocas y circunstancias. Aunque reconozco que yo no soy nada espiritual, este documental me parece interesantísimo.


lunes, 23 de enero de 2012

Antínoo: el hombre que murió por amor

Adriano fue emperador de Roma durante unos 20 años. Nació en Itálica (cerca de Sevilla) y un día mientras recorría Grecia, conoció a un joven llamado Antínoo del que se enamoró con locura. Se sabe que el emperador estaba descontento de su matrimonio con su esposa Vibia Sabina. O tal vez, lo que pasaba era que no le gustaba para nada Vibia Sabina, porque le encantaban los jóvenes de otro sexo. Antínoo iba a todas partes con el emperador porque Adriano no podía vivir sin él.

Antínoo era perfecto para Adriano: Estaba dotado de una belleza enorme, poseía una inteligencia destacada y aguda, y además era un gran cazador y atleta. Adriano era un hombre especialmente sensible hacia el arte y la cultura, quien seguramente se encontró complacido y deslumbrado con la aparición de Antínoo que encarnaba en un joven la belleza de esas estatuas. Era como haber encontrado una obra de arte viviente.

Antínoo

Adriano

Durante 8 años, todo fue perfecto hasta que Antínoo, en un paseo por el Nilo, desapareció, destrozando el corazón del Emperador “El perdió a su Antinoo mientras navegaba por el Nilo, y lloró por el como una mujer".

La verdad es que Antínoo no estaba nada mal

Lo que sucedió con exactitud a Antinoo en octubre de 130 es desconocido. Adriano simplemente escribió: “El ha caído en el Nilo”. El cuerpo del joven nunca llego a recuperarse.

Según una de las versiones recogidas por los historiadores, la muerte de Antínoo fue un accidente. Según otra versión, Antínoo se habría sacrificado por el emperador, para asegurarle, mediante este sacrificio, una vida larga y afortunada. Antínoo habría sabido por un astrólogo que su suicidio brindaría al emperador la posibilidad de seguir viviendo después del plazo que le había sido asignado por los hados. Retrospectivamente, no puede tampoco descartarse la hipótesis de una intriga palaciega. La esposa de Adriano no debió quedar demasiado afligida por la muerte de su competidor.

Inmediatamente después de su muerte, posiblemente incluso desde el mismo día en que ésta tuvo lugar, Adriano, profundamente dolido, comenzó el enaltecimiento de su joven compañero. En el mismo escenario del infortunado acontecimiento, a orillas del Nilo, en el Egipto Medio, ordenó levantar la ciudad de Antinoópolis o Antínoe. La ciudad y sus habitantes recibieron del emperador privilegios y favores completamente inusuales. En la misma ciudad se levantó también, posiblemente, el monumento funerario del favorito imperial. La construcción es mencionada en una inscripción jeroglífica sobre un obelisco hoy emplazado en Roma. Probablemente el obelisco estaba originalmente situado también en Antinoópolis, y simbolizaba el lugar del renacimiento del fallecido, según las creencias del Antiguo Egipto. Inmediatamente después de la muerte del joven, comenzó su adoración como divinidad o, al menos, como héroe.

"Si había esperado protegerme mediante su sacrificio, debió pensar que yo lo amaba muy poco para no darse cuenta de que el peor de los males era perderlo"- escribe Margherite Yourcenar en Memorias de Adriano.

Adriano, tras la muerte de Antinoo, entró en una depresión larguísima, de la que casi no se recuperó hasta su muerte en 138. Intentó suicidarse hasta 3 veces.