martes, 24 de diciembre de 2013

Navidad a la francesa

Hoy disfrutaré de uno de esos clasicazos navideños que hace tiempo que no veo. Creéis que voy a hablar de “Qué bello es vivir” o alguna de esas, pues no, la película que voy a ver es “36.15 code Père Noël” titulada en España “Game Over: Se acabó el juego”.


Esta producción francesa de 1989 cuenta como se enfrenta el pequeño e inocente Thomas a una experiencia traumática. Thomas pertenece a una multimillonaria familia de magnates jugueteros y vive con su madre y su abuelo en una impresionante mansión. A pesar de ser un niño prodigio de la tecnología y extremadamente inteligente, aún conserva la inocencia y cree que Papa Noël es real (una ilusión que su madre ha ayudado a mantener). El día de Nochebuena, Thomas y su abuelo, se quedan solos en la mansión, porque su madre tiene una importante reunión en el trabajo. La madre había estado buscando desesperadamente a alguien que hiciera de Papa Noël en su centro comercial y contrata a un hombre psicológicamente inestable, con tendencias pedófilas (para más INRI) y que había tenido contacto previo con Thomas vía Minitel (luego os explico que era Minitel). Cuando el primer niño se sienta en las rodillas de este psicótico Papa Nöel, la madre observa su espeluznante comportamiento y lo despide. Este, enfurecido, se dirige a la casa de su ex-jefa dispuesto a matar a Thomas, al abuelo y a cualquiera que se pase por delante. El niño tendrá que recurrir a todo su valor y su ingenio para defender su casa, a su abuelo y su propia vida.


Si tenéis amigos o familiares en Francia, probablemente ya conozcáis el Minitel, los que no, os lo cuento: Minitel era una especie de teletexto conectado a la línea telefónica. Se inventó en Francia a finales de los setenta y se empezó a instalar en hogares y oficinas a partir de 1982. Ningún país quiso saber nada de él, sólo lo usaban los franceses, pero lo usaban TODOS los franceses. Si tecleaba 36.15 y luego un nombre o una palabra podías encontrar algo de información, una especie de páginas amarillas, vamos. Con la entrada de Internet su uso comenzó a decrecer, sin embargo aguantó hasta el año pasado.

Pasó injustamente desapercibida en su momento (a pesar de haber ganado unos cuantos premios en varios festivales) y en la actualidad está prácticamente olvidada, pero estoy segura de que la mayoría la visteis de pequeños y os gustó (y seguramente que también pasasteis un poquito de miedo).


Tiene unas buenas actuaciones y una factura de bastante calidad, con momentos de suspense, de tensión, y alguna que otra chorradita que aporta un toque de humor. Pero lo que más me gusta de esta película es su capacidad de transportarme a la infancia. Espero que la disfrutéis como yo.

Os dejo con la canción del final de Bonnie Tyler.

FELIZ NAVIDAD