sábado, 4 de junio de 2011

Nada que hacer


Antes de empezar me gustaría que los que seáis creyentes no os sintáis ofendidos. Mi intención no es molestaros, os respeto e incluso, hay ocasiones en que os envidio porque en los malos momentos tenéis vuestra fe para apoyaros en ella, y a veces, eso puede ayudar. Repito, vosotros me parecéis totalmente respetables pero NO la iglesia católica como institución, que son (a mí parecer) unan organización hipócrita a más no poder.

Dicho esto, comienzo. Esta semana ya me han confirmado que LA APOSTASIA EN ESPAÑA NO EXISTE. No es que sea difícil, es que en España hay una ley que hace imposible apostatar.

Cómo ya sabéis hace unos meses inicié mi particular cruzada para apostatar. Si no lo sabíais o no lo recordáis PINCHAD AQUÍ y leeros esto. Venga, que os espero.

¿Ya?, pues continúo. Después de leer la carta de la AEPD (Agencia Española de Protección de Datos) me quedé bloqueada, sin saber qué hacer, así que me puse en contacto con varias organizaciones ateas para que me indicaran que pasos seguir, cuál fue mi sorpresa cuando la contestación que recibí de todas fue la misma: Las leyes en nuestro país no permiten apostatar, en concreto la ley orgánica 15/1999. Se ha recurrido ante el Tribunal Supremo. Habrá que esperar a la sentencia y esperar que nos sea favorable.


4 comentarios:

AkaTsuko dijo...

Muy apropiada la imagen.

Yo me conformo con no haberme confirmado. Por lo demás, dejo que no me afecte el meollo religioso.

Juanjo Ramírez dijo...

Lo malo es que con eso hay mucha gente que no es creyente pero que, al estar bautizada, consta en el censo como gente seguidora de la iglesia, y eso les justifica haciendo parecer que siguen vigentes.

¿Por qué no creas un grupo de Facebook de "Quiero que la Iglesia sepa que aunque no me dejen apostatar, no soy católic@", o algo así?

Creo que muchos nos uniríamos.

Mónica dijo...

Juanjo, te he hecho caso

tita hellen dijo...

Sabes que soy creyente, pero esto me parece un despropósito, como que no se puede apostatar? Uno deberia ser libre de elegir la religión y creencia que le dé la gana (como puede ser no creer en nada, o creer en el poder de Greyschool) sin que venga en un registro como creyente de otra religión por webos. Me parece muy fuerte, y no sé como el tribunal ha podido dar semejante sentencia, interfiere con el derecho a la libre creencia. Besotes y mucho ánimo.